"Juan estaba vestido con una piel de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo:" (Mc 3,6)

25 de julio de 2011

Sor Teresita, con sus jóvenes 103 años, participará en la JMJ 2011



Sor Teresita, con 103 años es la monja de clausura más veterana del mundo. Saldrá por primera vez del convento para asistir en la Jornada Mundial de la Juventud al encuentro de “jóvenes monjas” con el Papa. Es la monja de clausura que más tiempo lleva en un monasterio: 84 años. Un verdadero récord.
 



El día que nació Benedicto XVI, sor Teresita ingresaba en el Convento Cisterciense de Buenafuente del Sistal, en Guadalajara, del que fue durante más de 20 años superiora y en el que sigue viviendo.

Pertenece a la orden del Císter. Española nacida en Foronda (Álava), participó con otras nueve monjas de clausura en un libro titulado “¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?” editado por Libros Libres, para explicar la riqueza interior y la felicidad que supone la vida contemplativa.


“No se puede vivir aburrida en el Convento”


Confiesa Sor Teresita, recordando su ingreso al Convento Cisterciense de Buenafuente que “me dio miedo entrar, pero el Señor me ayudó. Yo no sabía nada de monjas, pero Él y santa Teresita me ayudaron y entre ellos se las arreglaron para que no me acobardara”.


Dedica su vida a la oración por los demás y al trabajo en el Convento. Según sus propias palabras, “aunque rezo mucho, tengo mis fugas… Tengo una imaginación muy loca. En cuanto me descuido, ya estoy distraída. Entonces vuelvo a rezar a la Virgen María y ella me trae a la oración o a mi trabajo.



Sor Teresita es la imagen de la felicidad: “No se puede vivir aburrida en el Convento. Terminas mal. O eres feliz o nada”.



¿Su secreto para la felicidad?: “Cada uno es feliz en su profesión. La felicidad se siente siguiendo cada uno su vocación. Eso sólo lo sabe quién lo vive”.



Sor Teresita (Valeria de nombre de civil), sin embargo tuvo una vocación tardía: “No me gustaban las monjas, ¡con lo bien que se estaba en casa! Éramos labradores. Estábamos en el campo de la mañana a la noche, trabajando, pero lo pasábamos bien. Yo era la mayor de 7 hermanos y con mi hermana me pasaba el día haciendo bromas, éramos felices”.



“Pero mi padre, viendo la vida que llevábamos en el campo, ¡y pensando que las monjas no trabajaban!, nos decía a mi hermana y a mí: ¿y no querrían ser monjas…? Y yo, por contentar a mi padre, le recé a la patrona de Vitoria y le pedí que me diese vocación… ¡Y vaya si me la dio!. La vocación y la perseverancia. Son dos gracias que Dios me dio”.



A sus 103 años, todos los días recibe y lee el diario y cree que todavía le quedan cosas por hacer: “Si Dios me sigue teniendo aquí, por algo será”. “Sé que muchos no entenderán mi manera de vivir, pero yo no entiendo otra”.



¿El resumen de su vida?: “El don más grande que recibí en estos más de 100 años es la oración. Sin ella no se puede sostener uno. Cada día es una opción de oración. Yo no dejo de repetir: `Gracias, perdón, Gracias, perdón´”.



“¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?”


Por primera vez en España, un periodista traspasó los muros de varios monasterios de clausura para entrevistar a diez religiosas. Es algo único que no se había dado anteriormente. Pertenecen a distintas congregaciones y carismas. Hay testimonios de religiosas Agustinas, Clarisas, Carmelitas Descalzas, de la Inmaculada Concepción, Hijas de María Nuestra Señora, Reparadoras de la Virgen de los Dolores.


A través de las páginas del libro “¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?”, editado por Libros Libres, el lector se convierte en el visitante de un monasterio de papel, cuyas celdas están habitadas por diez mujeres auténticas de nuestro mundo y nuestro tiempo, que responden abiertamente a éstas y más preguntas sobre la vocación, explicando cómo es la vida en una clausura, qué valor tiene la pobreza, qué las hace tomar semejante decisión, o si ya cumplidos los cien años valió la pena vivir casi un siglo dedicada nada menos, y nada más, que a Dios.


Fuente: AICA

1 comentario:

  1. Anónimo26.7.11

    En mi concepto, esto es lo que yo llamo "Juventud
    Acumulada...! Bendiciones y Adelante Sor Teresi-
    ta.........................!!!

    ETELVINA

    ResponderEliminar

Diálogo significa que hay más de una razón para exponer, una conversación entre dos o más personas que manifiestan sus ideas y afectos, también puede ser una discusión. El diálogo nos enriquece, por lo tanto: ¡bienvenida y bienvenido a dejar tu comentario en miel y langostas!

(Por favor, no publicidades ni SPAM)

Visita el Blog desarrollo biblico

Blog desarrollo bíblico

Llamá al (011) 4956-2399 y comunicate con nosotros

"Cómo interpretar la Biblia"

Auspiciado por el Departamento de Pastoral Bíblica Junta Catequística Arquidiocesana de Buenos Aires.